Parar el 8 de marzo
Día Internacional de la Mujer
¿Cómo paramos las mujeres subempleadas del país? No lo hacemos, nos despertamos a la misma hora o tal vez un poco más tarde, para andar con las mismas prisas de siempre, para arreglar el mismo tiradero del día anterior, para cocinar, lavar, atender, preparar, y venir a trabajar. Algunas cargaremos a nuestras wawas a la espalda, o las llevaremos de la mano con paso firme, sosteniendo fuerte con los dedos encallecidos y luchando porque la manita no se vuelva áspera innecesariamente. En nuestros trabajos no hay desayunos corporativos, ni tarjetas, ni emails, si acaso un “cierto que hoy es el día de la mujer, para cuándo uno del hombre?”, o una palmadita de la amiga, un saludo que reconoce en la otra una hermana, una compañera.
Queremos que más mujeres se enteren que hace muchos años en esta fecha más de 100 mujeres murieron quemadas por exigir mejoras laborales. Queremos que se deje de decir “Feliz día” porque para ser felices primero tenemos que ser iguales y tener trabajos que no nos absorban ni aniquilen nuestra salud y tiempos. Que los 8 de marzo dejen de significar ensalzar la fortaleza a la que recurrimos por que no nos queda de otra, porque es la única forma de sobrevivir en este sistema que nos pone tanto sobre la espalda y tantos obstáculos en el camino.