¡Allá vamos!

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El país que apañaba las pendej#das

Publicado: 2017-11-14

Hace poco en Perú Paolo Guerrero, jugador estrella de su selección de fútbol fue sancionado con 30 días sin jugar debido a un analítico adverso en un antidoping de rutina donde se encontró benzoilecgonina, principal metabolito de la cocaína.

Recibió apoyo de toda su hinchada, no había peruano que no lamentara la decisión de la FIFA de suspenderlo por un mes de toda actividad deportiva, e hicieron un linchamiento en redes a quien supuestamente habría filtrado la información obligando al organismo deportivo a hacer la sanción efectiva, o pública; como sea, el punto es resaltar el apoyo de los fanáticos a Paolo Guerrero, quién desde su postura reservada pide a Dios y a los santos que ‘la verdad’ sea hallada y por ende su ‘inocencia’.

En ese mismo país, Alberto Fujimori, ex dictador quien permanece en prisión debido a haber sido hallado culpable de delitos de lesa humanidad, no deja de repetir a través de barrotes dorados y por intermedio de sus hijos que es ‘inocente’ y merecedor de un indulto, recurre a la ‘humanidad’ política, cuando él atentó contra la de cientos de miles de peruanas y peruanos que murieron o fueron mutiladas en pos de sus políticas públicas que aún ahora muchos defienden como necesarias y efectivas.

Los políticos en ese país son evaluados por la población civil por la cantidad de obras que hicieron, aunque se desmoronen un tiempo después de acabada su gestión o aún cuando está a la mitad del robo, perdón del año fiscal.

¿Qué dice el peruano?: Roba, pero hace.

Vivimos apañando, en constante pasar por alto lo torcido, lo vil y mezquino que nos rodea, ponemos nuestra fe por segunda vez en quienes nos la hicieron de forma monumental y seguimos justificando, con esperanza confiando, haciendo cadenas de oración, vendiendo rifas para comprar pasajes a Rusia, mientras debemos 5 meses de manutención de algún pequeño al que pintamos los cachetes de rojo y blanco el día del partido.

‘yara on’ dicen cuando fulano amigo suyo se pasa de listo, ‘pendejo’ se usa mucho también y más generalizado ‘pendejada’.

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El peruano aplaude y repudia la pendejada a partes iguales, se refiere a ella con desprecio otrora con admiración, es una cualidad o un defecto. El pendejo es admirable mientras se la haga a otros pero si se la hace a un peruano en específico dirá ‘eres un pendejo de mierda’, pero con cara de odio, porque también está el que se dice con los ojos brillantes y ahíto de satisfacción.

Una pendejada se apaña cuando se celebra, ‘yara on’ le dice el compañero al que mete la mano o dice groserías en la calle a cualquier mujer, al que levanta la falda de la colegiala, al que le mete mano a la flaca borracha y al que viola a la censadora.

Por supuesto que para merecer este eventual endiosamiento tienes que tener pene, porque para las mujeres ‘pendeja’ será absolutamente siempre un insulto.

Al final todos los hombres se tratan como Guerreros entre sí, si sale una denuncia en contra de fulano “no, ella miente. Está buscando fama, difamando”, “él es bien buena gente”, “él es un pendejo” como si eso justificara el actuar delictivo de algunos, porque el pendejo cree que sigue siendo un chiquillo y que los delitos son solo travesuras o un exceso de testosterona, pero ay de la mujer que ose desafiar esa “pendejada”, es inadmisible; así que la reafirma violando, golpeando y hasta cometiendo feminicidio.

Roba pero hace obras, mutiló a cientos de miles de mujeres pero hizo escuelas de material noble y regaló zapatos de cuero a los estudiantes, ampay me salvé.

Todos los hombres se cubren las espaldas, pero al final del día teniendo en cuenta las ínfimas cifras de denuncias que terminan siendo falsas defender a un acusado de violación, acoso, abuso o cualquier modalidad de violencia machista será apostar a perdedor, lo que como país nos convierte además de #PerúPaísDeVioladores en El País que apaña las pendejadas.

Texto original de Kem Kemper


Escrito por

Kem Kemper

Devoradora de libros y de diferentes formas de arte, Feminista declarada hace poco, pero rebelde con causa y justa razón desde siempre.


Publicado en

soyaukasisa

Comunidad feminista.